Redefinir la manera en la que el mundo observa a las mujeres y su desnudez.
El reto no era mostrar piel, sino revelar identidad. No era atraer miradas, sino conectar con emociones.
Desde nase studio ideamos una estrategia donde las modelos son artistas, que a través de su desnudez consciente, su seguridad y su presencia, se convierten en obras de arte vivas, expuestas no para ser juzgadas, sino admiradas.
Una marca donde la presencia se convierte en lenguaje.
02 — Sistema visual
Una voz propia.
La tipografía fue construida desde cero. Una serif de alto contraste, elegante y precisa, con remates y curvas sutiles que expresan seguridad, sofisticación y poder femenino.
03 — Símbolo
La identidad nace del símbolo.
El isotipo se construye a partir de la letra E reflejada, creando una figura simétrica que funciona como firma y como sello. La corona superior refuerza la idea de carácter, autoridad y excelencia.
04 — Dirección de Arte
Una estética con memoria.
El universo visual recupera el lenguaje de los salones clásicos, el terciopelo, el oro, los espejos, la pintura y los objetos ceremoniales. No como decoración, sino como códigos para hablar de deseo, poder y presencia.
05 — Digital
Social Media
La identidad se llevó al entorno digital manteniendo la misma tensión visual: oscuridad, contraste, tipografía editorial, fotografía cinematográfica y una narrativa que prioriza la presencia antes que el exceso.